
Dina Heidy, un Ángel de Bendiciones
“Yo no borro nada en mi vida…
Cada cosa, cada mínima cosa…,
me hizo lo que soy ahora.
Las cosas buenas me han enseñado
a amar la vida.
Las cosas malas… a saber vivirla”
Estoy totalmente de acuerdo con esa filosofía de vida: Dina Heidy
En la Historia de la Humanidad hay seres cuyo destino, desde el momento de nacer, es el de convertirse en Ángeles de Bendiciones para sus progenitores, especialmente las Madres, sus Familias y las personas con quienes se trata a lo largo de la vida.
Un ejemplo de ello es Dina Heidy Ahmad Fonseca, una hermosa niña que llegó al mundo después de que su Madre, Gilma Beatriz Fonseca Navarrete, había perdido cuatro bebés por situaciones que se explican más adelante.
Y mientras le llegaba la dulce época de la maternidad, la joven Gilma Beatriz hacía grandes esfuerzos por romper las cadenas de la pobreza con las cuales había nacido el 4 de Diciembre de 1938. Para lograrlo trabajaba parte del día y después estudiaba en sus horas libres en un plantel denominado “Academia de Modas Mignone”.

Betty se gradúa de Modista a los 20 años
Después de vencer toda clase de dificultades económicas, familiares y de tiempo, el 27 de Julio de 1958, en una ceremonia realizada en el teatro del “Colegio Santo Tomás” –ubicado en la carrera 9ª No. 51-93, al Norte de Bogotá (Colombia)–, Gilma Beatriz Fonseca Navarrete se graduó en “Diseño, Corte y Confección”, de la “Academia de Modas Mignone”, que formaba a las modistas de la Bogotá de los años 50 del Siglo XX.
De izquierda a derecha aparecen Alfredo Fonseca Navarrete, quien en esa época se desempeñaba como Suboficial de la Armada Nacional, patrocinado por su tío Arquímedes Benjamín; la graduanda Beatriz Fonseca, la madre de la joven, Blanca María Navarrete Gómez y el padre, Luis Alberto Fonseca Camargo.
La elegancia y seriedad con las cuales posó Luís Alberto Fonseca para la fotografía, contrastan con las etapas de su juventud, cuando de albañil que divertía a trabajadores como él en las cantinas del “Barrio La Perseverancia”, pasó a convertirse en poeta enamorado, acólito de los Padres Jesuitas que oficiaba Misa en Latín, cantante de música colombiana en emisoras de Bogotá y constructor de varios de los puentes que atraviesan ríos importantes de Colombia, cuando se desempeñó en Bogotá como operario de la empresa “Herman Boehlen (HB)”, filial de la famosa multinacional alemana Krupp.
Las Biografías de la fascinante vida de Luís Alberto Fonseca Camargo y de su padre Jesús Fonseca Amézquita, un imponente Sargento de la Policía Nacional en Boyacá –que vivía orgulloso de la participación de sus ancestros en la Campaña Libertadora de Simón Bolívar–, han quedado reseñadas para la Historia en esta Página Web. Para consultarlas se puede dar click en el ícono “Especiales” y leer “El Patriarca de los Fonseca”, “Luís Alberto Fonseca, el Poeta enamorado”, El Obrero de la Misa en Latín” y “Lo que perdieron los Fonseca”.

Las graduandas con su Profesora
La velada de la graduación de Betty le permitió a su familia apreciar las cualidades de la joven como Diseñadora de Modas, porque el traje que vistió había sido confeccionado por ella misma, además de los vestidos que elaboró para sus hermanos Rosalba y Alfonso, en la gráfica que viene a continuación.
En la foto anterior aparecen, de izquierda a derecha, Bertha Castillo, la profesora Beatriz Mignone, propietaria de la “Academia de Modas Mignone” y Gilma Beatriz Fonseca Navarrete, quien exhibe el traje que diseñó y confeccionó para su ceremonia de grado.

El primer diseño de Betty, de alta calidad
María Magdalena y Alfonso Fonseca Navarrete el día de su Primera Comunión. El vestido de la niña, diseñado y confeccionado por Gilma Beatriz en la “Academia Mignone”, fue calificado como de la más alta calidad por los profesores y la propietaria de la academia. Los estudios de religión para este acto los hizo Alfonso con sus hermanos Alberto y Gustavo durante 2 años.

Betty, 21 años de vendedora exitosa en el “TIA”, “Telandia” y “Reno”
La Segunda Guerra Mundial iniciada por Alemania en 1939, produjo en Europa y el Medio Oriente el desplazamiento hacia Colombia de un importante grupo de inversionistas de Checoeslovaquia, Arabia Saudita, Turquía, El Líbano y otros países árabes, interesados en hacer negocios de índole comercial en lugares como Maicao en el Departamento de la Guajira, la Isla de San Andrés y las ciudades de Barranquilla, Medellín, Cali y Bogotá.
En 1940 fue fundada en Bogotá la primera sede de la empresa multinacional checoslovaca “Tiendas Industriales Asociadas S.A”., y en 1951, cuando Gilma Beatriz tenía 13 años de edad, los nuevos dueños del TIA, los ciudadanos turcos Antonio y Fuad Estoye, le permitieron a la niña entrar a trabajar para que fuera adquiriendo experiencia laboral.
Durante los siguientes once años Gilma Beatriz desarrolló una forma propia de atender a la clientela del TIA con respeto y amabilidad, interpretando satisfactoriamente los gustos de las personas que llegaban en busca de toda clase de productos para el hogar. “Clienta o cliente satisfechos, regresan y además traen nuevos compradores”, decía cuando nos reuníamos. Para atender a quienes visitaban el almacén ofrecía tinto, agua aromática y a veces colombinas para los niños, con permiso de la Administración y financiación de la empresa.
El aumento de los ingresos del TIA gracias a las novedosas estrategias comerciales empíricas de Gilma Beatriz y su grado de Modista, llamaron la atención de los inversionistas libaneses Melhem, Juan y Antonio Succard, quienes le ofrecieron el empleo de vendedora del “Almacén de Telas Telandia”, ubicado en la carrera 9ª con calle 10, en el centro de Bogotá. Beatriz trabajó en ese lugar desde 1963 hasta 1972, cuando se retiró para dedicarse al cuidado de su hija Dina Heidy, quien había cumplido un año de edad y estaba a cargo de su abuelita Blanca María Navarrete Gómez.
Sin embargo, por la fama que habían dejado en “Telandia” los exitosos resultados financieros obtenidos por la forma de vender de Gilma Beatriz, otro inversionista extranjero se interesó en su trabajo e interrumpió su descanso maternal. En esta ocasión fue el ciudadano polaco Elib Shaio, quien la contrató para desempeñar funciones similares en el “Almacén Reno”, durante el año de 1973. Para permitirle aprovechar la nueva oportunidad laboral, las hijas del abogado Jesús Fonseca Gutiérrez le colaboraron con el cuidado de la niña Dina Heidy.

Betty y sus compañeras de “Telandia”
En una foto captada en 1960, en inmediaciones de la Plaza de Bolívar, cuando se dirigían a almorzar, aparecen de izquierda a derecha Mariela González, Leonor Maldonado, Myriam Agudelo, Gilma Beatriz Fonseca Navarrete y Mirta Agudelo, empleadas de “Telandia”.

Alberto Fonseca, centro de atención de las mujeres
En 1962, cuando Gilma Beatriz Fonseca tenía 24 años y su hermano Alberto 15, ella era admirada por su elegancia y el peinado a la moda, mientras él captaba las miradas de las jóvenes en el centro de Bogotá por el atractivo varonil que siempre ha conservado.

Las niñas Fonseca Barrera, profesionales de éxito
En la Navidad de 1965 Gilma Beatriz Fonseca Navarrete invitó a sus primas, las hijas del abogado Jesús Fonseca Gutiérrez y su esposa Avelina Barrera, a hacer una visita al “Parque Santander”, en la carrera Séptima con calle 14, en el centro de Bogotá. De ese paseo quedó esta bella fotografía para la historia familiar.
De izquierda a derecha aparecen Blanca Stella Fonseca Barrera, quien años después se graduó como Psicóloga; Fanny Fonseca Barrera, quien siguió Carrera de Derecho en la Universidad La Gran Colombia y contrajo matrimonio con un Juez. En su calidad de abogados, ambos fueron empleados del Ministerio de Trabajo.
A continuación aparecen la niña Luz Mireya Fonseca Barrera, quien poco tiempo después de ser captada esta gráfica, resultó incapacitada por una tenia en el cerebro, hasta su fallecimiento en 2015; María De Jesús Fonseca Barrera, quien se graduó en Derecho y en 2016 ejercía de Abogada Especializada en Derecho Civil en Colombia; Margarita Fonseca Barrera, quien trabajaba como Secretaria de un Juez en 2014 en la calle 16 con carrera 16, en el Edificio de los Juzgados en Bogotá y contrajo matrimonio con otro abogado. Por último, aparece Nelly Fonseca Barrera, quien estudió Diseño de Confecciones, se casó con un joven de nombre Luis Antonio y fueron padres de dos jóvenes estudiantes universitarias.

Matrimonio con un palestino exitoso
Mohamad Mustaffah Amad era un joven árabe que fue obligado por su padre a huir de Palestina, al correr peligro de muerte por negarse a hacer parte de las guerrillas que se enfrentaban al Estado de Israel. En Colombia el muchacho se convirtió rápidamente en el centro de las miradas femeninas por su juventud, como lo demuestra la fotografía.
Con el apoyo de la comunidad árabe dedicada a la venta de textiles en el centro de Bogotá, Mohamad puso en práctica el sistema de venta de ropa a domicilio y a crédito, por lo cual progresó fácilmente.
Por haber tenido experiencias con mujeres en diferentes lugares de Bogotá, escogió a Gilma Beatriz Fonseca Navarrete como novia, después de conocerla en el lugar donde trabajaba, a media cuadra de distancia de su almacén y comprobar que se trataba de una muchacha virgen a los 25 años de edad y formada en un hogar donde se distinguía por su amor a los padres y hermanos, además de ser una trabajadora seria, que no coqueteaba con los clientes ni frecuentaba sitios de diversión.

Por embarazos fallidos Betty pierde 4 bebés
El 12 de Junio de 1965 el ciudadano palestino Mustaffah A. Odek y su cónyuge Nafisa A. Ebzih, junto con el colombiano Luís Alberto Fonseca Camargo y su esposa Blanca María Navarrete Gómez, invitaron a la boda de Mohamad con Gilma Beatriz y la ceremonia religiosa se efectuó en la “Iglesia del Divino Salvador”, ubicada en la carrera 17 con calle 57 de Bogotá. En la Misa y la posterior recepción en la residencia del abogado Jesús Fonseca Gutiérrez, Betty estuvo acompañada por sus familiares y compañeras del TIA y Telandia.
Betty conocía a Mohamad con el nombre colombiano de Jaime Mustafá desde 1958, porque acompañaba a sus compañeras del TIA y después a las de Telandia, a pagar los créditos que él les concedía cuando le compraban telas.


Nacimiento del “Ángel de Bendiciones”
Antes de contraer el matrimonio católico en Colombia, Jaime Mustafá le había advertido a Betty: “Yo me caso…, pero antes de 3 años no vamos a tener hijos”. Y efectivamente en 1968 quedó embarazada, pero perdió el primer bebé, a quien habían proyectado llamar Mohamed. El segundo embarazo fallido fue el de una niña a quien pensaban llamar Gilma, en 1969. Durante las entrevistas que le hice cuando nos reuníamos en Colombia, Beatriz tuvo la valentía de abrirme su corazón y contarme detalladamente las situaciones que rodearon sus cuatro embarazos fallidos.
En 1968, al perder al pequeño Mohamed, el ginecólogo le preguntó a Beatriz si durante su embarazo tenía situaciones que alteraran su tranquilidad normal y ella recordó que Jaime –como siempre llevaba dinero en efectivo y telas en el baúl del carro–, acostumbraba hacer varios disparos al aire cuando ella lo esperaba en la puerta de la casa del abogado Jesús Fonseca, en el barrio “Belén”, ubicado en el Oriente de Bogotá, diciendo que era para ahuyentar a los rateros. Como esta actitud se producía a altas horas de la noche, alteraba el estado anímico de Betty y le causaba sustos que afectaron la gestación del bebé.
En el caso de la bebé Gilma, Betty reconoció que el aborto fue provocado por ella misma accidentalmente, por lo siguiente:
Detrás de la cama había una cortina que cubría un cable conectado a una toma eléctrica, a la altura del piso de la habitación. Un día Beatriz necesitó desconectar el cable con algún propósito y lo haló. Como estaba conectado a la “toma” de la pared, sintió que había producido chispas y se asustó. Sin tener en cuenta que el embarazo había aumentado la proporción de su estómago Betty se metió debajo de la cama para tratar de desconectar el cable, justo cuando las chispas habían comenzado a quemar la cortina.
Su tío Jesús Fonseca, al escuchar los gritos de Betty pidiendo ayuda, se precipitó hacia la habitación y al entrar y ver la cortina que comenzaba a quemarse, exclamó: “!!! Betty… me va a incendiar la casa ¡¡¡”. Asustada, trataba de salir de debajo de la cama, pero no podía por la proporción del estómago. Como pudieron, su tío y doña Avelina la ayudaron a salir y quitaron la cortina oportunamente, evitando el incendio. La angustia del momento pasó, pero los efectos fisiológicos sobre el feto causaron el aborto posteriormente.
La tercera pérdida se debió a un aborto involuntario que sufrió cuando tenía 3 meses de embarazo. Se trataba de gemelos que genéticamente no se estaban formando con normalidad dentro del vientre y el 21 de Enero de 1971… ¡¡¡ por fin !!!, llegó Dina Heidy, quien con el paso del tiempo se convirtió en un verdadero “Ángel de Bendiciones”, para su atribulada Madre, porque siempre la colmó de amor, comprensión y ternura. (Fotos de Germán Navarrete).
Un año después Jaime no dejó trabajar más a Gilma Beatriz y ella quedó dependiendo económicamente del marido, situación que la afectó hasta 1977, cuando entró a trabajar en “Cementerios El Apogeo”, de donde se retiró en 1996, al quedar pensionada.
Jaime Mustafá, por su parte, abandonó Colombia en 1990, se radicó en Siria para dedicarse nuevamente al negocio de la venta de telas y falleció durante una de las guerras que se han librado en ese país desde hace varios años.

Dina Heidy con los primos Fonseca Sierra y Fonseca Barrera
En 1972 Dina Heidy Ahmad Fonseca cumplió un año de edad y su madre, Gilma Beatriz Fonseca, hizo una reunión para celebrar el acontecimiento.
Al salir del lugar de la celebración con grandes ramos de flores, aparecen de izquierda a derecha la niña María De Jesús Fonseca Barrera, Gilma Beatriz Fonseca Navarrete, Isabel Andrade Beltrán, Nelly Fonseca Barrera, Fanny Fonseca Barrera, María Magdalena Fonseca Navarrete –quien sostiene en sus brazos a la niña Dina Heidy–; María Cecilia del Socorro Sierra Diosa, María del Carmen Navarrete y Margarita Fonseca Barrera.
En la fila de adelante aparecen, de izquierda a derecha, la niña Luz Mireya Fonseca Barrera y los niños René y Fabián Fonseca Sierra, a quien su mamá le ha colocado una mano sobre el hombro izquierdo. (Foto de Germán Navarrete).

Dina Heidy en las Bodas de Oro de sus abuelos
A los diecinueve años de edad Dina Heidy Ahmad Fonseca se había convertido en una bella joven que irradiaba amor y ternura hacia sus abuelos, primitos y demás familiares, como quedó plasmado en la fotografía captada el Domingo 3 de Febrero de 1990 en el “Barrio Tunjuelito” de Bogotá (Colombia), durante la celebración de las Bodas de Oro de Luís Alberto Fonseca Camargo y su esposa Blanca María Navarrete Gómez, a quienes Dina festejó con bailes de los que ella había comenzado a aprender con entusiasmo.
En esa celebración aparecen de izquierda a derecha María del Carmen Navarrete Gómez, Mónica Andrea Fonseca Avellaneda, Dina Heidy Ahmad Fonseca, Luís Alberto Fonseca Camargo, Blanca María Navarrete Gómez y la niña Claudia Bibiana Avila Fonseca (de pie).
Sentados en el piso aparecen, de izquierda a derecha, los niños Leonardo Fonseca Castillo, Sandra Milena Fonseca Torres (de saco blanco), Daniel Alberto Fonseca Torres (de saco verde) e Ingrid Fonseca Torres (de saco rojo). Por último, sentadas en primera fila, aparecen las niñas Jennifer y Diana Carolina Fonseca Castillo, ambas de vestidito azul. Solo faltó por identificar la niña de vestido verde. (Foto de Fabián Fonseca Sierra).

“Lluvia” de flores al llegar a los 20 años de edad
El 21 de Enero de 1991, al cumplir 20 años de edad, a Dina Heidy le llovieron ramos de flores por todas partes.

Dina Heidy, 25 años de brillante labor en el SENA
Durante más de 25 años, Dina Heidy Ahmad Fonseca ha desempeñado una brillante Carrera en el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), donde además de recibir felicitaciones por parte de varios Directores Generales, por representar con éxito a la entidad en el Grupo de Danzas a nivel nacional, ha tenido también la oportunidad de compartir funciones administrativas y de liderazgo con un selecto grupo de compañeras.
La historia de Dina Heidy es otra demostración de que, cuando uno se esfuerza en la juventud para progresar, lo logra y se convierte en un ejemplo de superación para la Humanidad. En efecto, Dina comenzó estudiando su formación básica en el “Colegio Distrital La Merced”, en Bogotá; después estudió Psicología en la “Universidad Católica de Colombia” y complementó sus conocimientos académicos en la “Escuela de Auxiliares de Enfermería CEMCA”.
En la actualidad, nuestra bella heroína desempeña el cargo de Profesional Psicóloga en el Servicio Nacional de Aprendizaje de Colombia y está asignada a la Dirección General de esa entidad. Durante 69 años el SENA les ha brindado formación profesional a miles de trabajadores, jóvenes y adultos de la industria, el comercio, el campo, la minería y la ganadería. El actual Director General de la entidad es el abogado Jorge Eduardo Londoño Ulloa, egresado de la Universidad Externado de Colombia. (Fuente: SENA).
En Toronto (Canadá), conocimos jóvenes colombianos formados por el SENA en el campo de la Aeronáutica, que se han destacado por sus exitosos resultados laborales. Uno de los egresados del SENA logró resolver un problema eléctrico de un avión comercial de Avianca, que iba a ser sacada del servicio por un daño que ningún técnico de la empresa había encontrado. Gracias al joven, Avianca evitó la pérdida de centenares de millones de pesos diarios, si la aeronave hubiera quedado en tierra indefinidamente.
En la foto, captada el 6 de Junio de 2014, aparecen de izquierda a derecha Dina Heidy Ahmad Fonseca, Mireya Castillo Pico, Aida Marleny García Restrepo y Rusby Cecilia Vargas, líder de la DSNFT (Dirección del Sistema Nacional de Formación para el Trabajo) del SENA.

Beatriz, feliz por el amor de los hermanos Navarrete Andrade
El 17 de Marzo de 2016, cuando se le celebró el cumpleaños a Germán Darío Navarrete Andrade en Bogotá, Betty fue objeto de una calurosa bienvenida por parte de él y su hermano Henry Mauricio. Pero no eran solamente los dos jóvenes quienes siempre la trataban con cariño. Durante toda su vida Beatriz gozó del afecto del numeroso grupo de sobrinos que, desde España, Estados Unidos y otros países se comunicaban con ella para saludarla, especialmente en sus cumpleaños. (Foto de Germán Navarrete padre).

Dina le celebra los 80 años a su Madre
El 4 de Diciembre de 2018 Gilma Beatriz Fonseca Navarrete cumplió 80 años de edad. La celebración de este acontecimiento, que pudo limitarse a una reunión familiar sencilla, fue convertida en un evento extraordinario por parte de su hija Dina Heidy, quien aparece en primer plano en la foto, al lado de su hijo Daniel Andrés Villa. (Foto de Germán Navarrete)
Con un entusiasmo y disciplina ejemplares, Dina Heidy logró involucrar a decenas de integrantes de las diferentes familias Fonseca en danzas cuya preparación artística se prolongó por espacio de varios meses en completo hermetismo, y al final sorprendió a los numerosos asistentes al acto social con una presentación de talla internacional, como quedó registrado en una serie de videos de carácter histórico.
Aún hoy, ocho años después de haber presenciado las danzas en homenaje a Betty en un salón que dio cabida a unas 20 parejas de bailarines, me emociona recordar la armonía… la elegancia y la majestuosidad de los movimientos de quienes trabajaron arduamente, con amor y disciplina durante semanas enteras en silencio, con el objetivo de agasajar a la mujer, a la madre, a la persona que durante 80 años soportó con estoicismo, con valentía, toda clase de problemas, superados gracias al cariño, la comprensión y la entrega total de su hija Dina Heidy, quien con una gran dosis de paciencia cumplía las labores domésticas, atendía a la Familia y realizaba su trabajo virtualmente.
Entre varias de las parejas de bailarines que participaron en la celebración del cumpleaños de Gilma Beatriz, vienen a mi mente los nombres de Dina Heidy Ahmad Fonseca con su hijo Daniel Andrés Villa Ahmad; Rosa Helena Castillo con su esposo Alfonso Fonseca; Diana Carolina Fonseca Castillo con su hijo Julián David Angarita Fonseca; Laura Daniela Muñoz Fonseca (quien se destaca exitosamente en el mundo de las artes colombianas con el seudónimo de “Daesser”), con su primo Andrés Felipe Angarita Fonseca; Jennifer Fonseca Castillo con su hermano Leonardo y Marcela Lamprea Lozano (esposa de Leonardo Fonseca Castillo), con Armando Fonseca Sierra.
Pero sin lugar a dudas lo más emocionante de la noche fue ver a las damas de las familias Fonseca bailar rítmicamente con una propiedad tal que parecían verdaderas profesionales, como lo reconoció públicamente el Instructor de Danzas del SENA que tuvo a su cargo la preparación de los hombres y mujeres que participaron en el homenaje a Betty.

Cecilia Sierra Diosa con Beatriz Fonseca
En la celebración de sus 80 años de edad, Gilma Beatriz Fonseca recibió el amor de todos sus familiares. En esta gráfica María Cecilia del Socorro Sierra Diosa de Fonseca (de traje verde), comparte con otra asistente el entusiasmo del aniversario, mientras en el fondo se aprecia a Andrés Felipe Angarita Fonseca y a su padre José Alberto Angarita Guerrero.

Betty agasajada por sus sobrinos
En esta gráfica, de izquierda a derecha, aparecen Alfonso Fonseca Navarrete, Isabel Andrade Beltrán y su esposo Germán Navarrete, Claudia Viviana Avila Fonseca y su hermano Giovanni Alexander; Gilma Beatriz Fonseca Navarrete y detrás de ella Armando Fonseca Sierra con sus hermanos Fabián y René; Norma Judith Sánchez Castiblanco y Gustavo Fonseca Avellaneda.

Homenaje colectivo a Betty en sus 80 años
En esta última foto del homenaje colectivo a Gilma Beatriz Fonseca en Diciembre de 2018 aparecen, de izquierda a derecha, una niña apoyada en el brazo de Guillermo Peña, a quien acompaña su esposa Rosalba Fonseca Navarrete (de vestido rojo).
En la fila de atrás aparecen, también de izquierda a derecha, Stefanía y su madre Claudia Bibiana Ávila Fonseca, Daniel Alberto Fonseca Torres y su padre Alberto Fonseca Navarrete, Andrés Fernando Luna Apráez y Giovanni Alexander Ávila Fonseca.
En la primera fila, sentados, aparecen María Magdalena Fonseca Navarrete y su hermana Betty (de vestido azul); Sandra Fonseca Torres con su hijo Alejandro y por último Gustavo Fonseca Avellaneda.

Cecilia de Fonseca visita a Gilma Beatriz
Esta foto, además de su excelente calidad gráfica, es histórica porque representa la penúltima vez que se reunieron, en vida, María Cecilia del Socorro Sierra Diosa de Fonseca y Gilma Beatriz Fonseca Navarrete, el 7 de Agosto de 2022, en la residencia de Hernán Villa Cardona y Dina Heidy, ubicada en el popularmente famoso “Barrio Restrepo”, de Bogotá (Colombia).
En la gráfica aparecen, sentadas en primera fila y de izquierda a derecha, Socorrito Sierra, Beatriz Fonseca y su hermana menor María Magdalena Fonseca Navarrete.
En la segunda fila, de pie, aparecen de izquierda a derecha Hernán Villa Cardona, René Fonseca Sierra, Dina Heidy Ahmad Fonseca, Armando Fonseca Sierra y Daniel Andrés Villa Ahmad. (Foto de Fabián Fonseca Sierra).

En el sepelio de Dora Helena Gutiérrez
El 7 de Junio de 2015, durante el sepelio de Dora Helena Gutiérrez Navarrete en el cementerio “Jardines del Recuerdo”, Gilma Beatriz Fonseca guardó el respectivo luto por su prima fallecida, pero aprovechó la oportunidad para lucir a la moda…, espectacular…, como había sido siempre su costumbre desde cuando se graduó en Diseño, Corte y Confección en 1958. (Foto de Germán Navarrete).
Al día siguiente, cuando le obsequié al esposo de Dora Helena, José Vicente Mogollón, un disco con las fotografías y los videos captados en el acto religioso para ser conservado como recuerdo por la familia en Estados Unidos, se presentó una situación inusual cuando parientes de Dora Helena en el exterior dijeron que no se trataba de la misma persona “porque ella se llama es Dora Helena Mogollón”, e ignoraban que en su vida de soltera llevaba los apellidos Gutiérrez Navarrete.
Al respecto hago la aclaración de que nunca he estado de acuerdo con el hecho de que las mujeres pierdan sus apellidos de solteras y sean conocidas en Estados Unidos, Canadá y Europa, únicamente con el apellido del marido, esposo o compañero sentimental.
Por esta circunstancia, como lo habrán notado las 21.850 lectoras y lectores que gentilmente han entrado a esta Página Web, en los libros y artículos que aquí aparecen, siempre se les ha conservado a los personajes femeninos los nombres completos y los apellidos de los padres y las madres, porque considero que la mujer no es propiedad de nadie y tiene derecho a que se le respeten sus apellidos originales. Al respecto se observa que, hasta el día de hoy Viernes Primero de Mayo de 2026, los temas aquí presentados han registrado 43.260 visitas.

Armando, Genio de la Tecnología Financiera
Armando Fonseca Sierra, quien se encargó de reunir durante varios años a los integrantes de las diferentes Familias Fonseca en su residencia de Cajicá –(como se muestra en la siguiente gráfica)–, fue el último sobrino que tuvo la oportunidad de visitar a Gilma Beatriz Fonseca Navarrete y dialogar con ella durante varias horas en la intimidad de su hogar. La imagen captó dos sonrisas que se han convertido en un tesoro histórico y perdurarán para siempre en las Memorias de la Familia Cardona Fonseca. (Foto de Dina Heidy).
Durante más de 20 años, Armando ha trabajado transformando cómo operan y evolucionan las entidades financieras en Colombia y en América Latina. Se inició en roles técnicos y fue creciendo hasta liderar áreas de innovación, tecnología y productos digitales. Por sus aptitudes tecnológicas, el sector financiero colombiano lo designó CEO –(la máxima autoridad en la gestión y dirección administrativa)–, de la segunda Sociedad Especializada en Depósitos y Pagos Electrónicos autorizada que se creó en el país.
Este joven Genio de la Tecnología Financiera Bancaria Latinoamericana se ha distinguido en el sector económico por tener una visión clara de la profesión: la Tecnología debe estar alineada al negocio y la innovación. Sus principales aptitudes son Innovación Tecnológica, Agilidad Empresarial, Transformación Digital Bancaria, Estrategia de Negocios y Expansión Digital.
Por lo anterior, cuando lideró la creación del Primer Bono en Blockchain en Latinoamérica desde un Banco tradicional, demostró que lo emergente puede convertirse en soluciones reales.
Y para que no solamente la Familia Fonseca, sino las demás que hacen parte de esta dinastía se sientan orgullosas de tener a este joven entre sus parientes, es conveniente señalar que Armando se distingue por liderar y trabajar en equipo, combinando pensamiento estratégico, ejecución disciplinada y un enfoque práctico basado en agilidad e innovación. Por ello, desde Guayaquil (Ecuador) aborda actualmente retos complejos con empatía, claridad y orientación a resultados. (Fuente: Linkedin, la Plataforma Mundial de Profesionales).

Última reunión de Cecilia Sierra y Betty Fonseca
El Miércoles 29 de Abril de 2026 esta fotografía adquirió una importancia especial porque se cumplió el tercer aniversario de la partida de Cecilia del Socorro Sierra Diosa al Cielo y su hijo Armandito contrató desde Guayaquil (Ecuador) una Santa Misa virtual en la Parroquia de Jesucristo Redentor de Bogotá (Colombia), acto religioso que contó con la participación de quienes acompañaron por última vez a Cecilia y a Beatriz Fonseca.
Cecilia del Socorro partió hacia el Cielo el 29 de Abril de 2023 y Betty la siguió 28 meses después, el 19 de Agosto de 2025.
Produce un sentimiento de nostalgia observar la fotografía con los ojos del alma y detenerse en cada uno de los rostros alegres de los familiares que rodearon con amor a Cecilia y a Beatriz el 19 de Diciembre de 2022, en la residencia de Armandito Fonseca Sierra en el Municipio de Cajicá (Departamento de Cundinamarca), (Colombia).
Nostalgia por la partida de dos seres hermosos que nos dejaron el dulce recuerdo de su existencia, y afecto por recordar los bellos momentos que propició Armandito durante varios años, al cumplir la voluntad de sus Padres Alfredo y Cecilia, en el sentido de mantener unidos a todos los integrantes de las Familias de la dinastía Fonseca.
Fueron momentos maravillosos de alegría colectiva cuando todos se reunieron en Cajicá para almorzar, cenar, bailar, lanzar alegres carcajadas en grupo ante cualquier anécdota graciosa, cantar bellas melodías en karaoke y exteriorizar momentos de inspiración para dejar mensajes de profundo contenido humano al hablar por micrófono en medio del atento silencio de los demás.
Presento disculpas si no menciono a todos quienes aparecen en esta imagen histórica, porque no estoy familiarizado con los rostros y nombres de 4 de las niñas que posaron arrodilladas en el piso y aparecen en primer plano.
La primera a la izquierda, de las niñas arrodilladas, es Alejandra Angarita Fonseca. Después, en la primera fila, sentados, aparecen: Alfonso Fonseca Navarrete y su esposa Rosa Helena Castillo; Rosalba Fonseca Navarrete, Ofelia Torres de Fonseca, Matías Fonseca Giraldo, María Cecilia del Socorro Sierra Diosa de Fonseca, Gilma Beatriz Fonseca Navarrete, su hija Dina Heidy Ahmad Fonseca y el esposo Hernán Villa Cardona, quien luce la típica ruana colombiana. El último de esta fila es Fabián Fonseca Sierra.
De pie aparecen Guillermo Peña, Laura Daniela Muñoz Fonseca (quien se destaca en el mundo del arte colombiano por su seudónimo “Daesser”), Daniel Andrés Villa Ahmad, Andrés Felipe Angarita Fonseca, Leonardo Fonseca Castillo, José Alberto Angarita Guerrero, Marcela Lamprea Lozano, esposa de Leonardo; Julián David Angarita Fonseca, Ingrid Paola Fonseca Torres y su esposo Jean Pierre Moreno; Daniel Alberto Fonseca Torres, René Fonseca Sierra, Alberto Fonseca Navarrete, Carlos Arturo Sierra Diosa, Claudia Bibiana Ávila Fonseca, Giovanni Alexander Ávila Fonseca y su hija Mariana; Stefanía, hija de Claudia Bibiana Ávila Fonseca, María Magdalena Fonseca Navarrete, María del Pilar Garay, Laura Carolina Fonseca Ávila, Fabián Felipe Fonseca Garay, Connie Cruz, esposa de Carlos Arturo Sierra Diosa, Olga Lucía Sierra Diosa y su esposo José Higuera.

¡ Adiós… Betty Fonseca !
El 19 de Agosto de 2025, Gilma Beatriz Fonseca Navarrete descansó en la Paz del Señor.
